Nunca comas una seta silvestre identificada solo con una web, un libro o una app. Haz que un experto, por ejemplo de una sociedad micológica, revise en persona cada ejemplar.
Identificación
El pie azul es una seta carnosa con láminas cuyos ejemplares jóvenes son de color lila a violeta azulado por completo. El sombrero es liso, algo untuoso con humedad, y con la edad se decolora a pardo o pardo rojizo, conservando a menudo tonos lilas solo en el margen.
Las láminas son apretadas, lilas, escotadas junto al pie y se separan con relativa facilidad de la carne del sombrero. El pie es fibroso, lila, a menudo con la base algo bulbosa y cubierta de micelio lila. No tiene anillo ni cortina (velo en forma de telaraña). La carne es lila y firme, con un característico olor perfumado y afrutado. La esporada es crema rosada pálida, una comprobación esencial.
También se conoce como Clitocybe nuda, y algunas clasificaciones recientes la incluyen en Collybia. La parecida Lepista personata tiene el sombrero claro y el pie violeta.
Hábitat y ecología
Lepista nuda es saprótrofa: descompone hojarasca, acículas y otros restos vegetales. Crece en bosques de frondosas y coníferas, setos, parques y jardines, y aparece a menudo en montones de compost, de hojas y en acolchados. Con frecuencia forma corros o arcos.
Es una seta tardía, que fructifica desde el otoño hasta principios del invierno y tolera heladas suaves; en años templados puede salir también en primavera. Está extendida por Europa y Norteamérica.
Usos e importancia
El pie azul es un comestible apreciado de sabor intenso y aromático. Se saltea, se cocina en salsas, guisos y sopas, o se conserva en escabeche tras cocinarlo. Su temporada tardía la convierte en una de las últimas setas silvestres del año.
Al ser descomponedora de restos vegetales, se ha cultivado de forma experimental sobre sustratos compostados y lechos de hojas, pero no es un cultivo comercial importante.
Seguridad y comestibilidad
El pie azul es un buen comestible si se identifica correctamente y se cocina bien. No debe consumirse crudo ni poco hecho, porque puede causar trastornos gastrointestinales; algunas personas reaccionan incluso cocinado, por lo que conviene probar poca cantidad la primera vez. Haga revisar cada seta silvestre en persona por un experto, por ejemplo en una sociedad micológica.
- El principal riesgo es confundirlo con cortinarios violetas. Los Cortinarius tienen cortina en la juventud y esporada pardo herrumbre. Algunos, como C. orellanus y C. rubellus, son mortales y dañan los riñones días o semanas después de la ingesta.
- Los Inocybe lilas tienen esporada parda y pueden contener muscarina.
- La forma vieja y parda del pie azul es más difícil de identificar; descarte ejemplares dudosos.
La esporada es imprescindible: rosada indica Lepista; pardo herrumbre, Cortinarius.
Ante cualquier sospecha de intoxicación por setas, llama al 112 o al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20) aunque todavía no haya síntomas, y guarda los restos de las setas.
Posibles confusiones
Los cortinarios violetas (por ejemplo C. traganus y otros) tienen cortina y esporas pardo herrumbre; varios cortinarios son mortales, como Cortinarius orellanus. Los Inocybe lilas son más pequeños, fibrosos y de esporas pardas; Inocybe erubescens representa el grupo tóxico. Lepista sordida es más pequeña y comestible. Laccaria amethystina es pequeña, violeta intenso, de láminas gruesas y espaciadas y esporada blanca.
En España
En España el pie azul es frecuente en pinares, encinares, hayedos y jardines de buena parte del país, sobre todo a finales de otoño y principios de invierno. En Cataluña se llama pota blava y es apreciada en la cocina de temporada. La recolección está regulada por cada comunidad autónoma, por lo que conviene consultar la normativa local antes de recoger setas.

