Identificación
En medios de laboratorio forma colonias lisas, blancas y cremosas en uno o dos días. Al microscopio muestra levaduras ovaladas en gemación, pero puede transformarse en seudohifas alargadas e hifas verdaderas. Esta capacidad de cambiar de forma es clave en su biología: las hifas ayudan a invadir tejidos y las levaduras se diseminan con más facilidad.
Entre las pruebas clásicas están la prueba del tubo germinal (pequeñas prolongaciones hifales en suero en pocas horas) y la formación de clamidosporas de pared gruesa en agar harina de maíz. Hoy se usan agares cromogénicos, paneles bioquímicos, espectrometría de masas MALDI-TOF y métodos moleculares para distinguirla de otras especies. La identificación corresponde al laboratorio, no puede hacerse a simple vista.
Hábitat y ecología
C. albicans está ligada sobre todo a animales de sangre caliente. En las personas coloniza la boca, el tubo digestivo, la vagina y los pliegues de la piel de una gran parte de la población sana, normalmente sin síntomas. Las bacterias de la microbiota, la integridad de las mucosas y el sistema inmunitario la mantienen bajo control.
Es menos frecuente en el medio ambiente que muchas otras levaduras. Su clasificación ha cambiado: tradicionalmente se situaba en el orden Saccharomycetales, y una clasificación de las levaduras basada en genomas publicada en 2023 sitúa su familia, Debaryomycetaceae, en el orden Serinales. Como otras levaduras afines, traduce el codón CTG como serina en lugar de leucina.
Usos e importancia
Candida albicans no se utiliza en alimentación ni en la industria. Su importancia es médica y científica. Es una de las causas más frecuentes de infecciones por hongos: muguet oral, candidiasis vulvovaginal, infecciones de piel y uñas y, en pacientes hospitalizados o inmunodeprimidos, candidiasis invasiva e infecciones de la sangre. En 2022 la Organización Mundial de la Salud la incluyó en el grupo de prioridad crítica de su primera lista de hongos patógenos prioritarios, junto con Aspergillus fumigatus, Cryptococcus neoformans y Candida auris.
La investigación estudia cómo pasa de comensal a patógeno, la formación de biopelículas en dispositivos médicos, la resistencia a antifúngicos, su relación con las bacterias intestinales y la inmunidad, y el desarrollo de vacunas y fármacos.
Seguridad y comestibilidad
Esta página ofrece información general y no es consejo médico. Síntomas como placas blancas en la boca, picor o flujo anómalo, o erupciones persistentes en la piel pueden tener varias causas. Si cree que tiene una infección por Candida, sobre todo si se repite, si está embarazada, tiene diabetes o las defensas bajas, o si tiene fiebre o se encuentra mal, acuda a su médico para que haga el diagnóstico y le aconseje, en lugar de autodiagnosticarse. No empiece, cambie ni suspenda medicamentos basándose en una web.
La prevención general se centra en ayudar al cuerpo a mantener el equilibrio: buena higiene bucal y cuidado de las prótesis dentales, mantener secos los pliegues de la piel y controlar las enfermedades de base con orientación médica. En los hospitales son clave la prevención de infecciones y el uso cuidadoso de catéteres y antimicrobianos.
Ante cualquier sospecha de intoxicación por setas, llama al 112 o al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20) aunque todavía no haya síntomas, y guarda los restos de las setas.
Posibles confusiones
Varias levaduras se parecen al microscopio. Candida dubliniensis es muy próxima a C. albicans y se separa con pruebas especializadas. Nakaseomyces glabratus (antes Candida glabrata) y la emergente Candida auris, a menudo resistente a fármacos, requieren identificación precisa en laboratorio porque pueden comportarse de forma distinta. La levadura de panadería, Saccharomyces cerevisiae, también forma células en gemación pero rara vez causa enfermedad.
En España
En España, como en el resto de Europa, la candidiasis es una de las infecciones fúngicas más frecuentes en atención primaria y en hospitales. El Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III cuenta con un laboratorio de referencia en micología que apoya la identificación de levaduras y el estudio de la resistencia a antifúngicos. En español, la candidiasis oral se conoce popularmente como «muguet».
