Identificación
Trichoderma reesei forma colonias de expansión rápida, blancas al principio y verde amarillentas a verdes cuando se desarrollan los conidios. Al microscopio, los conidióforos se ramifican repetidamente y terminan en fiálides en forma de botella que producen conidios pequeños, lisos y verdes en cabezuelas mucosas, como es típico de Trichoderma. Como la mayoría de especies del género, solo se identifica con fiabilidad mediante secuenciación de ADN.
Su fase sexual se describió como Hypocrea jecorina; con la regla de un hongo, un nombre, la especie se llama hoy T. reesei. Las cepas industriales descienden del aislado QM6a y de mutantes como RUT-C30, seleccionados durante décadas por su mayor secreción de enzimas.
Hábitat y ecología
T. reesei es un hongo del suelo y de la madera de regiones tropicales; se han encontrado aislados silvestres en los trópicos de varios continentes. Como otros Trichoderma, es un saprófito que vive sobre restos vegetales en descomposición y degrada celulosa y hemicelulosa. La cepa original se aisló en los años cuarenta en las islas Salomón a partir de lonas y ropa de algodón del equipo del ejército estadounidense que se pudrían en el clima húmedo, lo que llevó al descubrimiento de sus potentes celulasas.
Usos e importancia
T. reesei es uno de los productores de enzimas industriales más importantes. Sus celulasas y hemicelulasas se usan para dar aspecto desgastado a la tela vaquera (biostoning) y suavizar tejidos, en detergentes, en piensos para mejorar la digestibilidad, en la industria papelera, en zumos y cervecería, y para descomponer biomasa vegetal en azúcares para el bioetanol de segunda generación.
Como puede segregar gramos de proteína por litro, también se usa como huésped para producir otras enzimas y proteínas recombinantes. Su genoma se publicó en 2008 y es un organismo modelo para estudiar cómo regulan los hongos la producción y secreción de enzimas. Hoy se aplica de forma rutinaria la edición genómica con CRISPR para mejorar cepas.
Cultivo
En la industria, T. reesei se cultiva en grandes fermentadores aireados y agitados, en cultivo sumergido alimentado por lotes. La producción de celulasas se induce con celulosa o con azúcares inductores como la lactosa o la soforosa, mientras que la glucosa abundante la reprime. La temperatura suele mantenerse hacia 28 °C, con control estricto del pH y del oxígeno disuelto. Las enzimas se segregan al caldo, se separan de la biomasa y se formulan. Es un trabajo industrial y de laboratorio con control de calidad, no un cultivo doméstico.
Seguridad y comestibilidad
Trichoderma reesei no es un alimento ni se cultiva para comer. Las cepas industriales tienen un largo historial de uso seguro para producir enzimas, que después se purifican y se evalúan para el uso previsto, por ejemplo en alimentos o piensos. La especie no se considera patógena para el ser humano, aunque especies afines como Trichoderma longibrachiatum pueden causar infecciones raras en personas muy inmunodeprimidas. El polvo de enzimas concentradas puede provocar alergia respiratoria en trabajadores expuestos, por lo que las plantas industriales controlan esa exposición. El trabajo de laboratorio requiere las prácticas habituales de seguridad microbiológica, y las cepas modificadas genéticamente se manejan según las normas de bioseguridad aplicables.
Ante cualquier sospecha de intoxicación por setas, llama al 112 o al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20) aunque todavía no haya síntomas, y guarda los restos de las setas.
Posibles confusiones
Muchas especies de Trichoderma son casi idénticas: mohos verdes de crecimiento rápido como Trichoderma harzianum, usado en control biológico, y Trichoderma aggressivum, una grave plaga de moho verde en el cultivo del champiñón. Trichoderma longibrachiatum es un pariente muy cercano. Para separarlas se necesitan códigos de barras de ADN, normalmente la región ITS junto con genes como tef1.
En España
En España, las enzimas de T. reesei se emplean en la industria textil, alimentaria y de piensos, y el hongo se estudia en grupos de investigación sobre biocombustibles y aprovechamiento de residuos agrícolas. En el cultivo del champiñón preocupa sobre todo su pariente T. aggressivum, causante del moho verde.